La suspensión del proyecto minero Conga es el triunfo del extremismo y la intolerancia y una muestra del pésimo manejo político del gobierno que, hay que decirlo, no tiene operadores capaces para el manejo de los conflictos sociales. Los opositores al desarrollo de la minería han logrado poner contra las cuerdas a Ollanta Humala.
Es una lástima que se haya llegado a esta situación por la actitud intransigente de un grupo de dirigentes que persiste en pedir la cancelación definitiva de la actividad minera en Cajamarca. Con esta posición visiblemente demagógica lo único que se logra es fomentar el caos y atentar contra la estabilidad del gobierno. Y no solo eso, se espanta a los empresarios que, según los informes económicos internacionales, en cinco años piensan invertir cerca ce 50 mil millones de dólares. Igualmente, pierden los cerca de seis mil trabajadores directos e indirectos que quedarán en la cochina calle porque los primeros no recibirán sus salarios puntuales y con todos sus beneficios sociales y los otros no podrán seguir prestando sus servicios particulares. Y el estado tampoco podrá recabar impuestos. En definitiva pierde la nación en su conjunto.
Claro, esto no justifica en nada la actitud de la empresa Yanacocha que no supo explicar bien sus planes de explotación sin afectar la ecología de la zona. Ahora que ya estalló el conflicto será muy difícil convencer a los pobladores que se utilizará la más moderna tecnología para evitar precisamente los daños ecológicos que se pudieran producir. Se les dio cancha libre a los dirigentes y a las ONGs ambientalistas para que hagan de las suyas, al extremo que se dieron el lujo de utilizar argumentos falaces y hasta subversivos para soliviantar a las masas. Desde un principio la desinformación estuvo a la orden al día.
La empresa, ni el gobierno, hicieron un buen uso de las bondades de las comunicaciones, hecho que fue aprovechado muy bien por los agitadores. El presidente regional de Cajamarca Gregorio Santos, que dice velar por los intereses de su pueblo, con su discurso elevado de tono solo ahuyenta las inversiones y se zurra en el gobierno que es quien le da la plata para hacer obras que ni siquiera las materializa porque no tiene capacidad de gasto. Esta autoridad es tan insolente que no tuvo el empacho de exigir la presencia del presidente Ollanta Humala en Cajamarca y pedir el cambio de la Constitución . Su posición es pues politiquera y oportunista. No cabe duda que está utilizando este conflicto para encumbrarse como caudillo cuando ni siquiera tiene capacidad para gastar el presupuesto que le asignaron para hacer obras en su región, a pesar de las grandes necesidades de su pueblo. Detrás de él está nada menos que un ex miembro del MRTA Wilfredo Estanislao Saavedra Marreros, quien es al parecer quien lo maneja.
Que hay que corregir errores, hay que corregirlos. Tiene que respetarse el recurso agua y el medio ambiente. Todos estamos de acuerdo con eso. Nadie que tenga uso de razón puede pensar lo contrario. Hay que evitar la contaminación ambiental y el envenenamiento de las aguas. Para eso están las autoridades de los ministerios del Medio Ambiente y de Energía y Minas. Lo que pasa que es que algunos funcionarios enquistados en las oficinas burocráticas de Lima emiten resoluciones y otorgan permisos más de favor que por los estudios presentados. Ese es el meollo del asunto.
¿Qué hacer ahora? Empezar de cero. Explicar a la población que es posible la convivencia de la minería con la agricultura. Dejar de lado las posiciones intransigentes para llegar a consensos. Convencer que se hará una explotación racional sin afectar el medio ambiente. Que puede explotarse armónicamente el oro y el agua. Que se respetará las lagunas y, algo más, que se construirán reservorios para duplicar o triplicar las aguas destinadas a la agricultura y al consumo humano y que estas serán conducidas a las comunidades a través de una gran red canales. En cuanto a los desmontes, estos serán ubicados en lugares adecuados o en la construcción de lagunas artificiales.
Si fuera necesario, que se convoque a una consulta ciudadana con veedores de organismos internacionales para evitar la manipulación política del asunto.
Es factible que nuestro país cuente con una explotación minera sana, respetuosa del medio ambiente, tal como ocurre con Canadá, Alemania, Australia, Noruega o Dinamarca, donde los campos son verdes, las aguas azules y el aire limpio, por el respeto a la naturaleza y los aportes de la gran minería.
El cura Marco Arana, Wlfredo Saavedra y el presidente regional Gregorio Santos, con su radicalismo, no quieren al parecer el desarrollo de Cajamarca porque saben que el extremismo se nutre de la miseria. Espantan a los inversionistas para que siga el statu quo de la pobreza y así tener los argumentos para enriquecer su discurso, protestando por todo. ¿Quién financia estos movimientos? ¿No será que la mano negra de Chile está detrás de todo esto? No sería nada raro porque nuestro país se ha convertido en el boom minero latinoamericano y en Chile existe el temor que los desplacemos de su hegemónica posición. No olvidemos que está en juego miles de millones de dólares. No vaya a ser que, con este conflicto, nos quieran hacer bailar la conga.
Cancelar definitivamente el proyecto minero de Yanacocha, tal como lo exigen los dirigentes, sería un pésimo precedente para el país y, además, una pérdida para Cajamarca porque se le quitará recursos a una de las regiones que más los necesita para salir de la pobreza.
Sin embargo, vale la aclaración, así como deseamos que haya más inversiones en nuestro país, nos mantendremos vigilantes para señalar a los malos empresarios que pretendan atentar contra el agua, la tierra y el aire, recursos naturales que todos tenemos la obligación de cuidar.
¡ULTIMO MINUTO!
Mientras hoy 4 de dciembre-2011, la televisión transmitía sus habituales programas políticos de los domingos, se nunció de manera sorpresiva la presentación del presidente Ollanta Humala para hacer un importante anucio al país. Al final, desde las salas de redacción de la agencia oficial de noticias ANDINA se lanzó la siguiente nota:
“El gobierno decidió declarar el estado de emergencia en cuatro provincias del departamento Cajamarca por 60 días como medida transitoria hasta restablecer la paz y el orden interno en esta región del país, informó esta noche el presidente Ollanta Humala Tasso.
En un mensaje a la Nación desde Palacio de Gobierno, el jefe del Estado informó que el estado de emergencia regirá en las provincias de Cajamarca, Celendín, Hualgayoc y Contumazá a partir de las 00.00 horas del 5 de diciembre.
La decisión se tomó luego de que dirigentes de Cajamarca se negaran a levantar la protesta que iniciaron hace once días contra el proyecto minero Conga y que impide el libre tránsito así como los servicios básicos a la población”.
Esta decisión era de esperarse porque el gobierno ya había agotado todos sus esfuerzos para arreglar el conflicto por la vía del diálogo. En un último intento, en la mañana de hoy domingo, envió al mismo primer Ministro para buscar una solución, gestión que no prosperó por la intransigencia de los antimineros.
Etiquetas: Sigue el conflicto minero en Cajamarca
diciembre 6, 2011 a las 12:17 am |
Quisiera saber cuanto cobra Heberth para defender a las corporaciones. En fin en la democracia hay de todo, hasta me tome el tiempo de leer todo este artículo, igual lo del CELAC. Lamentablemente encuentro una intención de confundir o desinformar a la opinión pública. Heberth se alinea con el desaparecido estadounidense Joseph Raymond McCarthy (Cómo va a decir que Arana y Gregorio Santos fomentan la miseria?). Habla de minería ecológica como en Canadá y Australia cuando en esos paises, a parte de los impuestos, las mineras pagan 18% en Regalías en Canadá y casi el 30% en Australia, nada comparado con el 2% promedio que se pagaba en Perú (Aunque ahora se dice que subieron).
diciembre 7, 2011 a las 1:04 pm |
Apreciado César, lector de mi blog:
No solamente no estoy de acuerdo con sus especulaciones sobre mi persona, sino que las rechazo. Si he publicado su comentario es porque soy respetuoso de todas las opiniones pero eso no significa que las acepte. Saludos.