Alan se va envuelto en un manto de corrupción

Pudiendo haber pasado a la historia como un buen presidente, Alan García se va de palacio sin pena ni gloria, envuelto en un manto de corrupción, inaugurando obras inconclusas que tendrá que acabarlas el próximo gobierno, en las que se tuvo un especial cuidado de colocar placas resaltando su nombre, sin que importe su equipamiento o funcionamiento. Con él se van los frustrados sueños de Víctor Raúl haya de la Torre, fundador del Partido Aprista Peruano de convertir al Perú en un país indoamericano revolucionario, próspero y grande. Un país para todos los peruanos y no solo para unos pocos, donde no haya excluídos, marginados ni discriminados. Un gran país de trabajadores manueales e intelectuales gobernados por mandatarios honestos.

Se va, dicen, con una aceptación del 40% que las encuestadoras le regalan, estoy seguro, como agradecimiento por los favores recibidos y con una prensa que nos repite a diario que no hay que ser mezquinos para reconocer su obra, como si los presidentes elegidos por el pueblo no tuvieran la obligación de hacer obras y servir al país y no servirse de él. La única obra que ayudó a ejecutar con su plata y la de sus amigos de Odebrech, beneficiados con millonarias licitaciones, fue el Cristo del Pacífico pero, con un interés especial, de ser recordado por los creyentes como un presidente que ejecutó 100 mil proyectos.

Los habitantes de Pisco, Bagua y Puno, también lo recordarán, pero con la frente fruncida, apretando los puños y mordiéndose los labios.

Los que sí llorarán su ausencia y le pondrán velas a la Beatita de Humay para que vuelva serán los funcionarios de Cofropi, los dueños de la gran minería, del gas, la industria de la construcción y los miles de apristas que se beneficiaron con jugosos sueldos por no hacer nada.

Alan se va dejando muchas bombas de tiempo que le estallarán en la cara a Ollanta Humala. Se despide sonriente porque sabe que las deudas con sus amigos empresarios están saldadas hasta el último centavo y, las otras, contraídas con los desocupados, con los que viven con un miserable sueldo mínimo, los campesinos sin tierra, los empleados públicos de bajo nivel, la policía, los maestros, los jubilados, los soldados, tendrán que esperar.

Se despide de palacio no sin antes haberse asegurado que los miles de apristas contratados a última hora sin mérito alguno, se quedarán en las instituciones públicas para guardarle las espaldas, al igual que algunos funcionarios claves como el presidente del Banco Central de Reserva y el nuevo ministro de economía que, para su buena suerte, ¿o vara mágica? Es su ex vice ministro de hacienda.

Alan se va con el sabor de la tarea cumplida en la macroeconomía y con sus amigos de la Confiep pero, sin haber hecho la reforma del estado que tanto le reclamó el pueblo, porque simplemente no quiso. Tampoco estrechó la brecha entre ricos y pobres. Sus cifras son falsas, engañosas y mentirosas. No hay disminución de la pobreza en Huancavelica, Apurímac, Cusco y Ayacucho. No se ha terminado con el analfabetismo como se nos dijo en todos los medios y se sigue pregonando a los cuatro vientos. La construcción de colegios emblemáticos fue más para las tribunas que en beneficio de la educación. Se gastó una millonada en estos locales, muchos de ellos mal hechos o inconclusos y casi nada en la infraestructura educativa básica, en Lima y provincias. Lo único que se ha hecho en educación es llenar de funcionarios y empleados ineptos de filiación aprista en las UGEL (Unidad de Gestión Educativa Local)y otras dependencias de este importante sector. En resumen, la reforma de la educación es un fracaso.

Por otro lado, no es una una exageración afirmar que la corrupción, la delincuencia y la impunidad son las más grandes lacras que nos deja este gobierno. No solo no se ha querido combatir, sino que han aumentado.

Por eso, nadie se explica cómo es que, a pesar de la gran cantidad de dinero que se gastó en la erradicación de los cultivos, la producción de coca haya crecido en los últimos cinco años, Para colmo, siguen muriendo policías emboscados por el narcoterrorismo. Los secuestros, asesinatos, los robos a mano armada, los accidentes en las carreteras, las coimas y la corrupción policial, son cosa de todos los días.

De qué sirve que Alan se vaya dejando una macroeconomía saneada, muy diferente al desastre económico de su primer gobierno, cuando la mayoría de la población sigue en la misma situación de miseria. De qué diablos sirve que las reservas superen los cuarenta mil millones de dólares cuando los bolsillos del pueblo están vacíos. No puede haber justicia social si solo los de arriba están muy bien y, los de abajo, peor que antes. Así no se puede decir alegremente que este fue un gobierno exitoso.

La descomunal propaganda de los últimos días, en radio, diarios y televisión, promocionando las obras del gobierno, es una muestra del gran despilfarro económico, una forma de pagar el apoyo de la prensa sobona. Se prefirió tirar la plata en publiciad y no terminar las obras complementarias del tren eléctrico, ni del nuevo Hospital del Niño. Haciendo un cálculo a grosso modo, el estado gastó en estos últimos días más que en el último año. Los medios deben estar felices ¿Por qué esta agresión publicitaria? Sin duda es un anticipado y bien estudiado trabajo proselitista del mandatario que quiere repetir el plato por tercera vez y una demostración que no es solo un glotón con la comida sino también con la política.

Adios, señor presidente. Pudo usted haber hecho mucho más, pero no le dio la gana. Que Dios y la Patria lo juzguen.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: