Qué esperan Burga y Markarián para renunciar?

Salvo que no tengan sangre en la cara o sean unos caraduras, tal como lo cree la mayoría de aficionados, no sé por qué diablos no presentan su renuncia el presidente de la Federación Peruana de Fútbol y su bien remunerado entranador a cargo de nuestro seleccionado nacional.

Cualquier otro dirigente y entrenador decentes hubieran “¡Hasta aquí nomás! tras el papelón que protagonizaron, haciendo jugar a un improvisado seleccionado nacional contra Chile, tanto en Arica como en Tacna, porque no solamente nos pusieron en ridículo ante nuestro tradicional rival sino que nos mostraron lo mal que anda el proceso de preparación.

Si Markarian fuera tan inteligente, como algunos creen, hubiera optado por hacer jugar por lo menos al mismo equipo que le empató a Bolivia en La Paz, pero no, siguió con la estrategia de preferir a los “extranjeros” que solo vienen para hacer curriculum vistiendo la casaquilla.

No cabe duda que Burga y Markarian, seguirán prendidos a sus puestos como chicles, aunque esto ya parezca una broma. No quieren dejar la teta de la federación. Claro, ahí está la plata, la mermelada y el chicharrón.

Nos duele estar en los últimos lugares de la tabla de colocaciones luego de los desastrosos partidos contra Colombia en Lima y Uruguay en Montivideo aunque para la mayoría de los periodistas deportivos charlatanes ambas presentaciones les haya parecido “buenas actuaciones”. Realmente sorprende que algunos hablen estupidez y media como si todo el Perú no hubiera visto estos encuentros. Es lamentable que, tanto ellos como sus sus empleadores vivan del engaño y se vean en la obligación de engatusar a los lectores, radioescuchas y televidente por hacer rating y tenerlos satisfechos a sus auspiciadores.

Decir que nuestra selección jugó bien es engañar a la afición porque si el equipo de Markarian hubiera jugado bien no estaríamos lamentando una nueva derrota. Ya parece un clisé eso de “Perú jugó bonito pero perdió”. 

A nadie pueden engañar diciendo que la suerte nos jugó una mala pasada. La verdad es que tenemos un equipo que da pena y un entrenador que no sabe dónde está parado porque convoca a jugadores agotados que militan en el extranjero que no les da la gana de jugar bien por nuestra selección por cuidar las piernas y la plata, excepto uno que otro como Paolo Guerrero. Si realmente amarían a su patria se cuidarían antes de cada partido como se cuidan para jugar por los equipos que militan. Son tan irresponsables que, apenas pisan suelo peruano, comen hasta no poder. Algunos hasta se van de copas y de putas. Yo no sé por qué Markarián los convoca si no van a jugar bien, desalentando a los demás muchachos que sí tienen ganas de sudar la camiseta. 

En lugar de hacerles una resonancia magnética en las piernas deberían hacérselos en el hígado y el pene.

Lamentablemente, todo esto ocurre porque tenemos en la federación a un farsante y de entrenador a un vividor, sin carácter ni autoridad. Lo que hizo últimamente el loco Vargas no tiene nombre. Eso jamás hubiera ocurrido con un entrenador serio como Didí. Recuerdo que la vez que convocó a los jugadores para el Mundial México 70 los encerró en la Escuela Militar Leoncio Prado. Y pobre de aquel que se portaba mal, lo castigaba sin importarle que sea bueno, regular o malo. Sino que me desmientan La Torre y Perico León, jugadortes que se caracterizaban por ser no muy santos y sin embargo los cuadró y los puso en vereda, sin dejarlos libres a sol ni a sombra.

Tuve la suerte de estar presente como locutor deportivo en las eliminatorias de España 82 junto con Humberto Martínez Morosini y Pocho Rospigliosi y vi de cerca dedicación de los jugadores de entonces para prepararse. Era admirable su gran responsabilidad para estar puntuales en los entrenamientos, su disciplina y el orgullo de vestir la rojiblanca. Estaban seguros de llegar al mundial porque tenían un buen entrenador y buenos dirigentes. Dichosos los que estuvimos en este mundial mundial donde Perú participó, pero nos duele que nuestros hijos y nietos que vibran con el fútbol, como todos los chicos de su generación, no tengan esa misma satisfacción por culpa de dirigentes incapaces y entrenadores oportunistas.

Por esa razón, pienso que mientras tengamos a Burga en la Federación y a Markarian como entrenador, no debemos soñar con ir al Mundial. Que ganemos uno que otro partido no quiere decir que los exculpemos. Esta selección padece de un mal de difícil curación desde que nació. Y lo únicio que queda ahora es tabajar desde cero para aspirar a la clasificación del mundial 2018, lo demás es un sueño de opio y jugar con las ilusiones de todo un país. 

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Una respuesta to “Qué esperan Burga y Markarián para renunciar?”

  1. joralto2000 Says:

    A pocos dias de los dos partidos perdidos, se entiende que muchos hablen o escriban con el higado. Lo cierto es que para ganar hay que tener buenos jugadores, lamentable los “nuevos juergueros” (ahora son como 8) son los mejores y varios de ellos no quieren jugar. Cierto es tambien que aunque estamos ultimos, seguiremos alentando e ilusionándonos con el Mundial hasta que las matemáticas nos digan, basta!
    Estimado Herberth, no es fácil conseguir los 25 o 30 cracks que teniamos en la “decada de oro” del fútbol peruano.
    Lo ultimo que se pierde es la esperanza y no soy un conformista, ah!

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