Perú: Bien en economía pésimo en política

Perú siguió creciendo de manera sostenida en el año que termina hoy, logrando superar el 6.3% del Producto Bruto Interno (PBI), la inflación contrariamente bajó, para ubicarse en 2.65 %, el dólar sigue cayendo como por un tobogán, se cotiza en 2.50 soles con una proyección de caer hasta 2.25 soles según un analista de CENTRUM de la PUCP debido al crecimiento de nuestra enonomía y la crisis en los EEUU y la UE. La caída será del 10% por más que el BCR se esfuerce por compras millones en el mercado. Nuestras reservas superan los 63 mil millones de dólares y seguirán creciendo por el ingreso de más billetes verdes al BCR. El oro, así como otros metales se han estabilizado o tienden a la subida. En el caso del rey de los metales, este trepó espectacularmente hasta alcanzar los 1,700 dólares la onza troy. Y como somos uno de los principales productores, mejor no podemos estar. Las exportaciones de minerales en su conjunto fue de 25 mil millones de dólares.

Hasta aquí todo marcha bien. Lo que está pésimo es la política. Felizmente que la economía y la política van por distintos caminos, de lo contrario estaríamos caminando peor que el cangrejo.

En política, el Congreso de la República es la entidad que más averguenza a los peruanos por su falta de productividad, por la conducta indecente e ineptitud de la mayoría de sus miembros, por las garrafales leyes que emiten y, sobre todo, por el aprovechamiento para llenarse los bolsillos indebidamente. De nada han servido las duras críticas de la opinión publica para evitar que se aumenten el sueldo de manera solapada, engañosa y encubierta y, como caraduras que son, en la última sesión ratificaron la medida dejándose llevar más por la soberbia y la angurria. Por eso nadie los respeta, al extremo que ya se escuchan voces pidiendo cerrar el Congreso, medida extrema con la que yo particularmente no comulgo por más que estos legisladores se merezcan la calle porque han demostrado ser de la peor calaña. Se merecen el desprecio ciudadano pero, lamentablemente, deben continuar en el cargo. El Congreso es pues la oveja negra de este crecimiento.

Otra de las expresiones vergonzosas en la política es la revocatoria, solo para dar gusto a los corruptos a quienes se nutren indebidamente de las arcas municipales, para satisfacer el ego de un ex alcalde manchado por la mugre de Comunicore, que mueve los hilos de una marioneta bautizada como “Marcoturbio” Gutiérrez y de Carlos Vidal, un personaje oscuro que se esconde tras las sombras y ahora tras la barba.

Las proyecciones económicas que se estiman para el 2013 son muy optimistas. Se calcula un crecimiento de hasta un 7 o un 8 % del PBI por el ingreso de nuevas inversiones, el crecimiento de la demanda interna y por efecto de la entrada en vigencia de los Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, EEUU y Japón, así como de otros importantes mercados. Las exportaciones de minerales en su conjunto su conjunto ascenderán a 30 mil millones de dólares. Algo realmente espectacular. El turismo seguirá creciendo por el jale de Machu Picchu, la ampliación de la oferta de nuevos circuitos turísticos, el prestigio de nuestra gastronomía, la construcción de nuevos hoteles y restaurantes. Según la Cámara Nacional de Turismo (CANATUR) hasta el 2015 se invertirá 1,761 millones de dólares en la construcción de nuevos hoteles. En Lima y Huaráz 997 millones, en Loreto, Piura, Trujillo, Chichayo y Tumbes 566 millones y en Cusco, Arequipa, Puno, Puerto Maldonado, Paracas, Moquegua y Tacna 497 millones. A esto se debe añadir el ingreso de nuevas líneas aéreas del Medio Oriente, Brasil y los Estados Unidos. El 2012 ingresaron 2 millones ochocientos mil turistas que dejaron una friolera de 3 millones trecientos mil dólares, ingreso fabuloso son contar los 10 mil millones de dólares que generó el turismo interno propiciado por los feriados puente. Para el 2013 se espera un incremento.

Sin embargo, hay preocupación porque no estamos preparados para este crecimiento espectacular. No se avanza mucho en infraestructura porque Pro Inversión no tiene capacidad para canalizar las inversiones que están haciendo cola en su sala de espera hasta por un monto de 17 mil millones de dólares, cantidad astronómica que fácilmente puede duplicarse en los próximos meses. Pero si sigue la ineptitud de sus funcionarios, se convertirá en el cuello de botella del crecimiento. Igualmente, aún hay trabas burocráticas en los Ministerios de Cultura y del Ambiente así como en los municipios y el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI).

Y, lo más absurdo es que, teniendo gas en abundancia, diversidad de fuentes hídricas, seguramente nos faltará energía y agua en muy corto plazo. En Lima ya escasea el preciado líquido elemento por la creciente construcción de nuevas viviendas y la lentitud en las inversiones para contar con nuevos reservorios y plantas de potabilización así como para el tratamiento de aguas residuales. Estamos cerca al colapso de los servicios básicos por la incontrolable y nada planificada expansión urbana. Ojala que esta fiebre de construcciones, igualmente, no nos lleve a una crisis hipotecaria por la especulación en los precios de los terenos y viviendas, tal como ocurrió en los EEUU y Europa, y destruya de un solo cocacho nuestra floreciente economía.

Pese a que los indicadores de morosidad de los créditos hipotecarios demuestran que son de bajo riesgo, estarían empezando a tener problemas de pagos, según la central de riesgo Sentinel. Existen 190,552 deudores hipotecarios en todo el sistema financiero (bancos, cajas y financieras), a noviembre del 2012. De ese total, 41,631 deudores se encuentran en ‘alerta amarilla’ al presentar dificultades para hacer sus pagos.

“Las entidades financieras están siendo demasiado agresivas en el otorgamiento de otros productos (tarjetas, créditos de libre disponibilidad, vehiculares, etc). Deben tener cuidado en calcular su cuota (de crédito) del mes versus sus ingresos”, señaló Yanina Cáceres, Directora de Negocios del buró de créditos. Asimismo, el número de deudores que se encuentran en ‘alerta roja’ por registrar importantes atrasos de pagos, en plazo y monto, se elevó en 20%.

De otro lado, si bien es cierto que hemos logrado una gran alianza comercial con Chile, Perú, Colombia y México para formar el Grupo del Pacífico, hemos descuidado el gran mercado que nos ofrece Brasil. Hasta ahora no aprovechamos debidamente las facilidades que nos brinda la nueva carretera interoceánica, en pleno servicio.

No se ha avanzado en la lucha contra la delincuencia. La corrupción, el narcotráfico y la inseguridad ciudadana siguen siendo las mayores lacras que atentan contra el desarrollo del país.

No olvidemos que el Perú es el primer productor mundial de cocaína porque no se hace un adecuado control de los insumos químicos por causa de una nueva ley que aún no tiene reglamento y la policía requisa solo el 5% de la producción del estupefaciente por no contar con cuadros profesionales y por estar infiltrada por el narcotráfico. Este mal se agrava por las coimas en el Poder Judicial. Devida se gasta la mayor parte de su presupuesto (220 millones de dólares y 350 para el 2013) en gastos administrativos y salarios de su abultada burocracia poniendo en segundo plano la erradicación y reemplazo de los cultivos de coca. Mientras tanto, se sigue construyendo más pistas de aterrizaje clandestinas ante la ceguera del Ministerio de Defensa.

Un año más que pasa y no se ha avanzado mucho en la rteclamada Reforma del Estado. Seguiremos soportando por un tiempo más una deplorable administración pública.

Es verdad que en economía estamos avanzando pero hay mucho por hacer. La ayuda social no llega a los más necesitados. Se gobierna solo para los empresarios y no para el pueblo. Los más castigados son los niños y los ancianos. Un gran porcentaje de los primeros sigue sufriendo de desnutrición grave y no sabe leer ni escribir y los segundos se hunden en la miseria porque la llamada pensión 65 sirvió más de propaganda para el gobierno que de ayuda efectiva. La atención en los hospitales del seguro social sigue siendo deplorable, no hay medicamentos, falta médicos y enfermeras. Lo que abunda son empleados colocados por razones políticas.

Los trámites de jubilación son un martirio para el trabajador y un premio para el empresario corrupto que no cumplió con los aportes. El vía crucis lo hacen los viejitos, el reino de los cielos es para los empleadores sinvergüenzas. Los empleados de la ONP han sido entrenados, instruidos y capacitados para rechazar expedientes y no para ayudar al trabajador.

El Perú será grande cuando se gobierne para el pueblo y no solo para los poderosos, cuando la administración pública sirva al ciudadano y no solo al estado, cuando se abran callles pensando en el peatón y no en los carros y cuando se privilegie a la naturaleza antes que a la gran industria extractiva.

Feliz Año Nuevo

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