Teleférico de Choquequirao será una realidad?

El presidente de la República Ollanta Humala y el presidente Regional de Apurímac Elías Segovia firmaron en Palacio de Gobierno el convenio para la construcción del teleférico que unirá en apenas 15 minutos Kiuñalla (Abancay) y el complejo arqueológico de Choquequirao (Cusco).

Este es un paso importante que hay que celebrar porque es un proyecto largamente acariciado por los apurimeños y un gran triunfo para el presidente regional de Apurímac quien, desde que inició su mandato, se propuso impulsar esta obra que beneficiará al Cusco y Apurímac y generará un movimiento económico sin precedentes en la zona de Saywite, Cachora, Huanipaca y Curahuasi. Ahora solo hay que esperar que el proyecto se cumpla y no quede en el camino como tantos otros.

Según se nos informó, los trabajos se iniciarán el próximo año con una inversión de 125 millones de soles y la inauguración está prevista para octubre del 2015. La estación inicial estará en Kiuñalla desde donde se tiene una maravillosa vista al cañón del Apurímac, considerado como uno de los más profundos del mundo. La longitud de los cables de acero, desde la estación inicial, ubicada en territorio apurimeño, hasta la estación intermedia en Pajonal, ubicada en suelo cusqueño, es de 5.1 kilómetros. Un recorrido sorprendente y maravilloso porque desde las alturas se podrá ver el río Apurímac (1,800 msnm). De allí se continuará el viaje hasta Choquequirao (3,200 msnm) en penas 15 minutos. De acuerdo al proyecto, los cables no pasarán por encima del monumento arquitectónico, ni afectarán la peculiar orografía de la zona.

Serán 16 las cabinas que rodarán sobre un cable de acero de 15 milímetros de espesor. Cada cabina tendrá una capacidad de 50 pasajeros lo que permitirá transportar 400 pasajeros por hora, en ambos sentidos (Ida y vuelta). Las ventanas panorámicas serán de acrílico y la estructura de aluminio, similar a la de los aviones.

Actualmente, para visitar la ciudadela inca de Choquequirao, el turista se demora aproximadamente tres días, viajando por una carretera sin asfaltar para luego caminar otro largo trecho y, si las energías no le dan más, el visitante debe verse obligado a viajar a lomo de bestia por un tortuoso camino de herradura. Si bien es cierto que para muchos, especioalmente los jóvenes, esta es una aventura maravillosa, sin embargo para quienes no están preparados física y anímicamente, es una verdadera vía crucis. En cambio, con el asfaltado de la carretera y la construcción del teleférico, se podrá llegar a Coquequirao en solo una hora y 30 minutos y de la forma más placentera.

Sin duda que esta novedosa obra aumentará de manera exponencial el turismo en la zona. Y para esto hay que estar preparados. Beneficiará tanto a Cusco como a Apurímac porque será un estupendo complemento de las visitas que los turistas hagan a Machupicchu y una gran oportunidad de negocios para Abancay y sus distritos por estar ubicados a un paso del complejo arqueológico.

Y, como tarde o temprano, se construirá el aeropuerto de Chinchero, se incrementará aún más el movimiento turístico a esa zona y Choquequirao estará a solo tres horas, o menos, de esta importante terminal aérea largamente acariciada por los cusqueños que, aunque ya forma parte del paquete de inversiones prioritarias, hay una sorprendente demora por intereses subalternos y la lentitud de funcionarios enquistados en Transportes y en Proinversión.

Felicitamos al presidente de la Región Elías Segovia y al pueblo apurimeño por haber apoyado este proyecto. Esto demuestra que cuando hay consenso y todos empujan el carro en un mismo sentido todo se puede hacer. Esperamos esta misma actitud para otras obras como el mejoramiento de la infraestructura educativa, agua y desague, la lucha contra la desnutrición y el analfabetismo, y, sobre todo, para dar facilidades a la inversión privada. Ahora solo hay que esperar que este proyecto se materialice para terminar de una vez por todas con la desconfianza en la ciudadanía apurimeña y el desaliento que existe por la falta de obras de gran envergadura.

La construcción del Teleférico de Choquequirao forma parte del Programa Teleféricos que se concretará en varias regiones del país, el mismo que comprende 11 teleféricos que se construirán en Ancash, Huancavelica, Pasco y San Martín, un funicular en Barranco para el mejoramiento del tránsito a las playas y telecabinas en El Agustino con una capacidad de tres mil pasajeros por hora, según reveló el Ministro de Vivienda y Construcción René Cornejo. Del mismo modo comenzarán los trabajos para la instalación del teleférico de Lima que unirá el parque de La Muralla con la cima del cerro San Cristóbal, obra que estará ejecutada por la empresa Teleféricos SAC con fondos propios de la Municipalidad de Lima. Hasta aquí todo parece color de rosas, pero ahora solo hay que esperar que llegue el día de san blanco, que no se sabe cuándo.

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3 comentarios to “Teleférico de Choquequirao será una realidad?”

  1. jose palomino Cortez Says:
  2. Claudio Says:

    Me adhiero a la postura de José Palomino. Es cierto que desde el romanticismo y la distancia quizás se desconozcan necesidades urgentes de los apurimeños. Pero lo que es cierto es que con estas obras se pone en riesgo el sitio arqueológico y su entorno. Con el teleférico ya nada será igual. El impacto ecológico será devastador y con ello la destrucción cultural que es una lucha constante con los intereses económicos que avasallan los sitios. Sé lo difícil de mediar ente el crecimiento económico y patrimonio cultural, pero me parece que un país con tremenda riqueza como el Perú no debe flaquear por el ingreso de divisas a expensas de su legado histórico. Yo estuve allí hace ya unos años y no creo que esta obra aporte a Choquequirao. Al contrario, se perderá su espíritu.

    CLAUDIO

  3. Ryuben26 Says:

    El INC hizo la evaluación pertinente al proyecto y dio luz verde porque no se tocará patrimonio arqueológico alguno. El pretexto de muchos anti inversionistas siempre será buscarle la quinta pata al gato y sacar cualquier excusa como decir que se atentará contra el patrimonio cultural para no permitir la inversión privada. Por no permitir inversiones es que nuestro país sigue en el atraso. Hasta cuándo la gente de nuestra región seguirá viviendo en la extrema pobreza? Ya tengo 30 años y las cosas siguen casi igual, por no decir igual. Con la gente de nuestro campo sigue la desigualdad, la falta de oportunidad, la pobreza y desnutrición. Bien se sabe que la presencia del estado es mínima en esas zonas y creo yo que hay que aprovechar la oportunidad de la inversión porque esto generará puestos de trabajo directos e indirectos. En esta zona de influencia reactivará el Aeropuerto de Andahuaylas y el transporte terrestre entre Andahuaylas y Abancay. Sólo los retrasados anti progreso siguen con ideas arcaicas de no permitir inversiones y seguir con el cuento de siempre de que solo vienen a saquearnos o que se les está vendiendo nuestro territorio a extranjeros (Eso oí de la gente cuando hicieron un paro en Andahuaylas. Decían que el gobierno había vendido la laguna de Pacucha a los Chilenos) Ya me imagino con qué otros disparates mas engañarán a la gente en su afán de conseguir beneficios personales.

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