Archive for 25 mayo 2009

Entre el cáncer terminal y el sida

25 mayo, 2009

El escritor Mario Vargas Llosa al parecer se ha propuesto calentar el todavía invernal clima político peruano declarando al programa Cuarto Poder de América Televisión que si se diera el hipotético caso de elegir en una segunda vuelta electoral entre Keiko Fujimori y Ollanta Humala, sería como elegir entre el cáncer terminal y el sida. Y, para que no haya duda de su franqueza, afirmó que se niega a creer que la ceguera pueda llegar a ponernos en esa disyuntiva. “Sería como decidir entre Velasco y Alberto Fujimori” lo dijo sin pelos en la lengua, porque así de franco es él, por eso perdió las elecciones presidenciales ante un candidato mentiroso que cada vez que quería enfermarse decía que había comido bacalao.

Es pertinente acñlarar que esta preocupación no es solo del escritor. Una gran mayoría de peruanos tiembla de miedo cada vez que se habla de esa posibilidad, entre ellos Alan García mque se fue de boca cuando dijo que él no puede ser candidato, pero sí podía evitar que llegue al poder el candidato que no sea de su agrado, refiriéndose indudablemente a Ollanta Humala quien, al parecer, quiere tirarse abajo todo lo construído hasta ahora en materia económica.

No se realmente qué diablos le pasó a Alan García porque él, como hombre ducho en política, sabe que esto no se puede decir alegremente en público, por más que lo piense. Seguramente que lo hizo para darles una dosis de valium a los empresarios que se mueren de los nervios por el avance de Humala. Fue, a no dudarlo, una desafortunada declaración porque, hoy más que nunca, se los necesita a los empresarios sobre todo extranjeros para que sigan invirtiendo en el país y no se larguen con su dinero a otra parte.

Vargas Llosa, sabe que Alan tiene experiencia en estas triquiñuelas políticas porque ya lo demostró en las elecciones del 85 cuando le arrebato “su inminente triunfo” en su carrera a palacio como se lo hizo creer la encuestadora Apoyo y fue todo lo contrario porque Fujimori, con ayuda del APRA y la izquierda, ganó la elección por atropellada, en la recta final.

Así están las cosas. Muchos creen que si Ollanta triunfa convertirá al Perú en un satélite de Venezuela y sus habitantes en vasallos de Hugo Chávez. Una exageración que los chicos de la derecha están haciendo circular seguramente con el propósito de aterrorizar al alectorado. Pienso que eso no ocurrirá porque los peruanos sabemos como deshacernos de los dictadores y sacarlos a patadas.

Se dice también que con Humala se desandará todo lo avanzado en materia económica y se nos obligará a usar el polo rojo como requisito para conseguir trabajo. Lo que no se dice es que si Keiko gana las elecciones, lo primero que hará es indultar a su padre y a Montesinos porque sin ellos, dándole consejos en sus oídos, no podría gobernar ni un solo día.

Si esto ocurre, los que pueden, deberían estar haciendo maletas parea mandarse mudar a cualquier país del mundo civilizado y, los que no pueden salir ni a Bolivia, tendrán que sufrir las consecuencias de elegir entre el cáncer Terminal y el sida, como dice el autor de La Ciudad y los Perros. Quedan avisados.

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Zapatero a tus zapatos

21 mayo, 2009

Bien ha hecho Gastón Acurio en no aceptar la invitación de políticos oportunistas que pretendían lanzarlo como candidato a la alcaldía de Lima y hasta a la presidencia de la República.

Como es sabido, estos mercantilistas de la política solo buscan una locomotora que los jale para ocupar un puesto público, sin importarles que este se descarrile antes de llegar a la estación. Así lo hicieron con Mario Vargas Llosa, nuestro gran escritor, que seguramente hubiera sido un presidente de lujo, pero quienes lo metieron en esta locura política, en su mayoría candidatos al parlamento solo se aprovecharon de él porque lo único que querían era colgarse de su bien ganado prestigio y comenzaron a hacer una descomunal propaganda, cada uno por su lado, y siempre con la foto tomada junto a él, que terminó atosigando a los electores. Pero como en política todo vale, no les importó que Vargas Llosa se quemara con tal que ellos salieran elegidos, y así fue. En definitiva, el tren Mario no llegó a la estación de Desampardos. Porque así es la política, donde los mejores panes se queman en la puerta del horno.

Con tal de ganar las elecciones, los partidos políticos son capaces de colocar en sus listas al mismo diablo. A veces llaman a gente que tiene el único “mérito” de tener dinero o popularidad, pero sin ninguna preparación para el desempeño de la función legislativa, que por cierto no es el caso de Vargas LLosa y Acurio porque a ellos lo que más les sobra son méritos y capacidad, me refiero a las vedettes y a esos pintorescos personajes folclóricos, que llegaron a ocupar una curul solo por el hecho de ser populares. Esa es la causa que tengamos leyes tan absurdas, como sus autores.

Gastón Acurio, es un reconocido chef que ha sabido colocar la cocina peruana al más alto nivel internacional. Goza de un gran prestigio en ese campo. La cocina es su especialidad y esa es la ruta de donde no debe salir. Por eso me alegra que haya mandado a rodar a quienes pretendieron utilizarlo.

No cuestiono su habilidad para moverse en el terreno político donde, estoy seguro, se desempeñaría mejor que muchos porque ha demostrado tener una gran capacidad gerencial. Lo que cuestiono es el aprovechamiento de los oportunistas que quieren utilizarlo como trampolín para conseguir un cargo público. Felizmente que no cayó en el juego y ha hecho bien en aclarar que no será candidato de nada.

Gastón es el rey de la cocina ¿Por qué tendría que convertirse en lavaplatos de la política? Además, él sabe mejor que nadie el significado del dicho popular “zapatero a tus zapatos”.

El pisco es peruano…y punto.

18 mayo, 2009

Cuando los españoles llegaron al Perú en 1535 los aborígenes ya bebían en sus fiestas y ceremonias religiosas un fermento de maíz, cañihua y frutos de molle, conocido con el nombre de aja (chicha). Y fue Hernando Enriquez, un especialista en destilación, quien trajo las primeras plantas de vid, higos, granadas y melones que fueron cultivadas en los cálidos y ricos valles ubicados al sur de la costa peruana, donde habitaban los “icas” desde hacía unos tres mil años, de acuerdo a las investigaciones hechas en ceramios y fardos funerarios hallados.

Junto a los icas vivían los piskos, nombre que significa en el idioma nativo pájaros. Se dice que estos eran grandes orfebres que se especializaron en la fabricación de vasijas de barro.

La primera elaboración de pisco, con la uva traída por Enríquez, fue en 1556. De acuerdo a un documento aparecido en 1615, el licor era destilado en falcas, peroles de cobre que tenía un techo cóncavo que terminaba en un tubo, por donde salía el vapor que se concentraba en un recipiente. Esta falca se curaba previamente con aceite, azúcar quemada y alquitrán y se calentaba con leña.

Cuando se fabricaron los primeros alambiques de cobre se logra un licor de mejor calidad y empieza a enviarse a España con la denominación de pisco, para competir con el jerez.

Los jesuitas de la compañía de Jesús, fueron los más grandes productores de vino y pisco, hasta que en 1767 el rey de España decretó su expulsión del Perú y la confiscación de sus 190 haciendas.

Años después, en California, el norteamericano Duncan Nicol, crea el “pisco punch” a base del pisco peruano, combinándolo con el limón de California, la lima mexicana y la piña hawaiana. Y cuando en 1920 se decreta la llamada ley seca en los Estados Unidos se empieza a elaborar bebidas alcohólicas de muy baja calidad que, para poder tomarlas, se las tenía que mezclar con jugos de frutas. A estos cócteles se denominaban como whisky sour, ron sour, brandy sour, y otros sour, de acuerdo al licor que se utilizaba con estos jugos.

A finales de los años 20 en el bar Morris del jirón de La Unión, en pleno centro de Lima, su propietario Víctor Morris prepara el primer pisco sour a semejanza del whisky sour. El éxito fue tan grande que rápidamente se extendió a los bares de los hoteles Maury y Bolívar. Y luego de haberse experimentado varias fórmulas se llegó a la ideal: Tres medidas de pisco, una medida de jarabe de goma, una medida de jugo de limón, un cuarto de clara de huevo y cuatro cubos de hielo, batidos generosamente en una coctelera.

Que los chilenos, acostumbrados a poderarse de todo, se quieran adueñar de esta exquisita bebida es una estupidez. !El pisco es peruano…y punto! Por más que quieran imitar su elaboración no podrán lograr la calidad de nuestra bebida de bandera porque no es solo la uva, el alambique, sino dónde se produce, en qué clima y con qué agua se riega. Y, algo más importante, para su elaboración se requiere de la mano y el sentimiento de los peruanos, lo demás es una cojudez.

Y ahora…¡Salud amigos! Y que sea con un pisco peruano.